A veces sueño con un atardecer fascinante,
En el que me encuentre sola,
En el que la inmensidad y el espacio tan abierto me marea,
En el que la respiración sube lento, y me cuesta,
En el que el viento silba,
En el que los invisibles me acarician
y hacen que me estire, que salude al SOL;
En el que mis movimientos son suaves y en medio de la montaña, soy libre.
En el que llegan a mí las coplas, y yo las canto y las siento;
A veces sueño con un atardecer fascinante
En el que de repente mi YO me localice a mí
Con mi verdad (la del alma)
Y que con ropa, la de siempre,
Me halle desnuda.
DESNUDA
Y pueda comenzar a llorar tranquila del llanto,
Y Tranquila de mí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario