miércoles, 24 de septiembre de 2008

Devuelta esa historia
Historia de fantasmas que acosan mi andar
El andar me lleva a vos, siempre.
Y siempre yo, quiero matarte.
Quiero matarte, matar el sentimiento hacia a tu demencia
Demencia que se encarga de enamorar mi estar
El estar, mi estar, tu estar y no estar. ¿ESTAS?
Lobo está. Caperucita quiso estar pero falleció en el intento.
En el intento mi alma pierde fuerzas, se vuelve pálida y de tan frágil se desintegra, pierde partículas en cada movimiento que realiza.
Realiza una historia
Devuelta esa historia, la de los fantasmas, tus fantasmas.
Tus fantasmas que me acosan al andar, que siempre me recuerda que quiero matarte a causa de la demencia que me enamora al estar tratando de estar, y de desaparecer cuando el lobo aparece y fallecer como caperucita que en el intento perdió hasta el alma, que en realidad realizaba una historia que hablaba de los fantasmas que eran tus fantasmas que me recordaban que tenía que matarte.

(Soy una doncella aterrorizada y perdida, tratando de hablar con el bufón que solo piensa en su inútil e incoherente metamorfosis.
Y en su pasada…
¡¡¡Me desintegras el alma!!!)

jueves, 18 de septiembre de 2008

Pase a tú lado..


Te ví
De repente tu alma floreció.

Tu voz, pura, blanca, dulce y de cristal
y tus ojos arco iris de luz celestial

Tu cuerpo contaminado por el aire enfermo de la decadencia
y tus actos profesionales en incoherencia.
Tratando de esconderme en la imaginación
Conocí los fantasmas de tu constelación.

Sentí justo ese escalofrío en el corazón
Y mi suspiro se hizo canción

¿Y VOS?
Sordo.
Ciego y petrificado.

A-B-C

Tengo el alma un poco pesada
pero aún respiro con normalidad.
Un poco de presión en el pecho a causa del nudo.
El mal hábito de esconder mis inquietudes
reactiva la confusión.
Las sombras llenan mi cuerpo de miedos
y provocan que mi devoción hacia tus ojos
tenga un pequeño disfraz
oculto e inactivo.
Mientras engaño mi sinceridad,
al costado izquierdo de mi ser
hay una vos infantil,
inocente, sincera, parece ser la de una niña.
Doncella de corto andar
que alguna vez soñó con contagiar alegrías,
y hoy se perdió en el abismo de un mundo inmundo,
sin razón.
Una voz que me dice que en la realidad de mis utopías,
soy una vagabunda.
Y que en el inconciente sigo aún
y sin poder evitarlo
Enamorada de un príncipe lleno de princesas.

(Ausente)

¿Donde estas?
Estoy en las noches estrelladas,
entre la luna y el mar, en la poesía de mi cantar;
Estoy en el sur de mis utopías,
entre las calles vacías y el silencio de mis alegrías
Estoy en la estratosfera de mi respiración, cuando el viento acaricia mis cabellos;
Estoy cuando vos estas, en la puntada del corazón;
Estoy como muerta;
Estoy demacrada, como pájaro que ya no canta por cantar,
como un pájaro que no puede cantar;
¿Donde estas?
Estoy en el estar por estar o por ser.
Estoy sin llanto, y sin risa,
Estoy feliz y trizte todo en un mismo tiempo
Estoy en el entonces del entonces
y muerta de miedo.

viernes, 12 de septiembre de 2008

El tiempo dirá

Los laberintos me encierran, me enredan, trasmutan mi camino.
Me mareo y parece que voy derecho al barranco
¡¡¡Estírame la mano!!! (lo grite 3 o 4 veces)
No lo hiciste.
Entendí.
Necesito una nave para llegar directo al sol y quemarme en el silencio de tus labios en una tarde de esas perfumadas, de primavera y viento.
PERO YA: antes de que llegue al suelo y tenga que comenzar a arrastrarme como serpiente que hiere y sangra.
Ese sería el peor error, pues iría directo a tu cuello.
Morirías en al acto.
Y no se si estaría feliz, lo que sí satisfecha.
Auque todavía no consumí tu sangre, y ya me envenenaste.

Ciudad con mar

Conocí el mar con silueta de hombre.
Lo escuche caminar y rozar a la gente,
una tarde de otoño y brisa suave, especial
Yo caminaba por el solo hecho de transitar
vos venias unos pasos mas a tras
Te escuché
Tenias el color y el canto en abundancia
Cualquiera allí podría haberlo notado
Pero no
Por supuesto que no
Yemayá diosa del mar se asusta.
Y para mí estabas relleno de caracoles
Inmensidad y paz
Existís de un material ideal para sumergirse
El mar en tu cuerpo, tu cuerpo en la ciudad
Personaje: la sirena perdida.

martes, 9 de septiembre de 2008

Perdida III

Voy caminando.
Perdidos mis ojos buscan donde aislarse,
el sol de frente y el día temprano
alimenta una resaca de días anteriores.
Lo intento y vuelvo a intentarlo.
No lo logro, me pierdo de nuevo.
Mis pupilas inquietas comienzan a ponerse rojas,
las ojeras cada vez peor,
no existen uñas en mis manos,
y me escondo de la gente.
Apago el teléfono,
Me escapo de la realidad,
la esquivo, la invento.
Vivo tambaleándome de un lado a otro.
Me alejo.
Ya no puedo evitarlo, salgo de noche, camino sola, escucho voces,
y Deliro encuentros.
Duermo mal.
Estoy de mal humor, me consumen mis propios miedos,
no me dejan comer y hasta de pronto y sin querer explote por dentro.
Morí.

Una de todas las personalidades que convive dentro de mi cuerpo
dijo susurrando y entre lágrimas de muerte:
Si llegaste a esto, vas devuelta, no es tan fácil.
Esta es mi sexta vez desde que las llevo contadas.
Cobardía.

Debe ser que cada una de las personas que tengo adentro,
nunca se ponen de acuerdo, entonces se van matando.
Una guerra de voces lógicamente intangibles y agresivas.
CUIDADO.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Perdida II. Planeta I

Un planeta para guardar mi nariz.

Es acá...




(Pero solo respondió el vacío)




¡¡Es acá!! -Grito mi alma-




(Pero solo respondió el silencio)





¿ES ACA?



Y golpee fuerte con puño y bronca,
La ultima de las puertas d aquella sala.
Oscura. Hermosa.



Una voz de mentira.

Respondió entre suspiros desesperados de tranquilos
Parece q es acá (punto, el que marco la fuerza, el silencio).





(Dos renglones más abajo)


ME agite. Me enrojecí. Me marie.
Dormí.
Soñé.
DESPERTE:

Y otra vez me perdí.



PERDERME. PERDERME, CLARO. PERDERME, OSCURO.
ME PERDER, O PERDERME ALRREVEZ.



¿Dónde estoy?
¿Qué busco?

Él que tiene de mí, el corazón.
Los colores, para hacer mi propio arco iris.
Aquel gran mundo de carcajadas.
Muecas. Quien siente las poesías por mí.
O las voces de los árboles viejos.
Rosas.




(Musica, Amelie)



Y dos renglones más abajo.

Me hago bicho bolita, caparazon, cama y duermo.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Perdidida I

Una mirada tierna, insolente, superficial e inevitable me recorre aun la mente cansada y el dolor de cabeza.
Ensancha más y más el gran desierto.
La lluvia.
¿Cuantas veces vi los cristales de sensible burdo
caer del paraíso oscuro tapado de nubes grises?
Cerros de sal.
Cerros, montañas, escaleras, túneles y laberintos todos
todos cubiertos de sal liquida que recorre.
RECORRE.
Siglos enteros de afonía.
Mar de fondo en los caracoles que hay en mi cuarto, me susurran, son las almas inutilizadas que caminan de paso en estas tierras de sueños degenerados.
Vacante en el cuerpo.
Vacío.
Hojas secas, y ese ruido incomparable.
Letras que descansan sin paz, arañas y telarañas.
Blanco en piel y el puro de tu voz.
Escalofrío en la parte de los pies.
Escalofrío cada vez que te pienso.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Mi presentación.

Me presento.


En un determinado momento busque un sitio apropiado para mi metamorfosis.
Por suerte nací con un gran corazón, hereditario supongo.

Aquí de pronto y hermosa yo, la mariposa, emergí durante las primeras horas.
Existen dos tipos de mariposas. Las diurnas que sólo vuelan durante el día; y las nocturnas que vuelan durante el día o la noche.
Yo era de las segundas, claro, amaba volar durante el día y la noche, ambos tienen sus atracciones, ¡¡¡si yo contara todo lo que veía!!!
A menudo aprovechaba el viento para aumentar la velocidad en mi vuelo, sobre todo si me veía amenazada por un depredador.

Me encanataba el néctar de las flores, el jugo de los frutos y la savia de los árboles grandes, muy grandes y verdes, esos bosques misteriosos y mágicos.
Media de 10 a 15 cm. Era una de las mariposas más grandes.
Con un color amarillo limón. Mis alas posteriores eran enormes y rojas, brillaban.
Después de disfrutar con gran orgullo por ser realmente bella los campos de amapolas, morí feliz mirando el cielo que de a poco se hundía en el silencio de una noche estrellada.

Ahora soy humano, niña
No podría ser hombre, conservo aun todas las amapolas dentro de mi, todo su néctar y también el jugo de los mejores frutos de aquellos campos minados de estrellas.

Jamás seré grande.

Por lo general la gente grande es bruta y se olvida que todos fuimos mariposa, se vuelven descuidados, aburridos, se pierden, enloquecen, se enferman y nunca aprenden a regalar sus amapolas.

Que suerte la mía de ser niña.


- He aquí uno de mis más íntimos secretos: No dejare de ser niña, por que nunca dejare de ser frágil, ni romperán mis alas, estas son pequeñas y no se ven.
Y lo pequeño que a simple vista no se ve es medio difícil que las personas lo noten.
Por lo tanto siempre seré como aquella mariposa, y no dejare nunca de regalar mi sonrisa, perdón quise decir, mis amapolas.-


Hola mi nombre es Triana, soy estudiante de Gestión Cultural en mi ciudad, Lujan Bs. As.
Tengo tan solo 19 años y espero ser breve y precisa en todo lo que aquí quiero comunicar.