No deja de sorprenderme, de cachetearme.
Y mirar para atrás… no tiene explicación, no tiene un sentido.
Tu vos desapareció al infierno.
Tu voz murió gritando por favor, por favor.
Tu voz, tu alma, tu cuerpo, tu sonrisa, se fueron.
Y no moriste solo vos en ese momento, también murió mi cuerpo.
Las ruinas que se fragmentan de a poco son lo único que me queda
Las ruinas del cuerpo.
El despedazarme por dentro y por fuera.
La desesperación ambigua, sangrienta, que lastima.
Eso me queda.
Y transformar mi estado seria llegar al infinito,
Allá a lo lejos,
pero solo los muertos saben donde esta lugar.
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