No deja de sorprenderme, de cachetearme.
Y mirar para atrás… no tiene explicación, no tiene un sentido.
Tu vos desapareció al infierno.
Tu voz murió gritando por favor, por favor.
Tu voz, tu alma, tu cuerpo, tu sonrisa, se fueron.
Y no moriste solo vos en ese momento, también murió mi cuerpo.
Las ruinas que se fragmentan de a poco son lo único que me queda
Las ruinas del cuerpo.
El despedazarme por dentro y por fuera.
La desesperación ambigua, sangrienta, que lastima.
Eso me queda.
Y transformar mi estado seria llegar al infinito,
Allá a lo lejos,
pero solo los muertos saben donde esta lugar.
jueves, 19 de noviembre de 2009
jueves, 8 de octubre de 2009
Lost children
Niñas perdidas en la tierra gris
Que viven en el país de las frutillas
Han estado aquí las he visto
Me han visto me observan.
Niñas hermosas, placidas
de color viento
Y olor a jazmin
De rizos dorados y labios perfectos
Musas del mar y las plantas
de ojos pardos y corazón de terciopelo
las he visto corriendo en el patio
Bellísimas ninfas del nunca jamás.
Bellísimas almas que nunca jamás
comprenderán los idiotas
viernes, 18 de septiembre de 2009
lunes, 9 de marzo de 2009
Lágrimas día: I hora: 8.30hs am sábado
Olor a tabaco viejo, a cenizas inquietas
Olor a cáscara de naranja, a mate amargo a la mañana temprano
Olor a uva vieja, estancada
Olor a humedad
Música volando, y ángeles de fondo
Un trapo sucio, rancio posa sobre las sábanas acabadas
Inoportunas,
Con tu corrupción
Un trapo sucio, rancio posa sobre la almohada
La que no utilizo
Y al final estoy con el alma en un hilo
Y el corazón que no me cabe en el pecho
Ando sin sombra
Hablando sola
Como si estuviera en medio de la nada
En el desierto mismo y rogando por una mísera gota de agua
Rogando por la vida misma
Moribunda,
Como un mendigo gritando de impotencia
¡Piedad, piedad! ¡Piedad, señor, piedad!
Como un mendigo anhelando sábanas tibias
Girando alrededor de la mesa, en el comedor de mi casa
Enterrando mis pies en la arena caliente,
Como si hubiera de repente andando con kilos en la espalda
Como si hubiera caminado kilómetros, y kilómetros con las alas rotas
A cuestas, sin agua y tendida en la desesperación
A punto de ebullición
Encerrada en el mismo lugar de siempre,
en mi cuarto derramando lágrimas sucias
y consolándome con los dedos
Olor a cáscara de naranja, a mate amargo a la mañana temprano
Olor a uva vieja, estancada
Olor a humedad
Música volando, y ángeles de fondo
Un trapo sucio, rancio posa sobre las sábanas acabadas
Inoportunas,
Con tu corrupción
Un trapo sucio, rancio posa sobre la almohada
La que no utilizo
Y al final estoy con el alma en un hilo
Y el corazón que no me cabe en el pecho
Ando sin sombra
Hablando sola
Como si estuviera en medio de la nada
En el desierto mismo y rogando por una mísera gota de agua
Rogando por la vida misma
Moribunda,
Como un mendigo gritando de impotencia
¡Piedad, piedad! ¡Piedad, señor, piedad!
Como un mendigo anhelando sábanas tibias
Girando alrededor de la mesa, en el comedor de mi casa
Enterrando mis pies en la arena caliente,
Como si hubiera de repente andando con kilos en la espalda
Como si hubiera caminado kilómetros, y kilómetros con las alas rotas
A cuestas, sin agua y tendida en la desesperación
A punto de ebullición
Encerrada en el mismo lugar de siempre,
en mi cuarto derramando lágrimas sucias
y consolándome con los dedos
martes, 20 de enero de 2009
Eres
Toc, toc.
Di la cara, no daba para más y yo ni siquiera sabia.
Toc, toc.
El amor, el miedo, la desconfianza, la dulzura, y un rubio tocaron mi puerta.
Me encontraron, aparentemente estaba jugando inconcientemente a las escondidas
desde hace un tiempo .
Y el renacer es parte del delirio entonces
y crecer y reencontrarme con las mariposas, parte del ensueño estúpido de ser adolescente.
Y el amar otra vez, una parte que había olvidado.
“...Mi casa ha sido tomada por las flores.
Traigan copas, traigan vasos al derrame de colores.
Mi casa ha sido tomada por las flores.
Vengan almas y retazos: voy a repartir canciones...”
(Silvio rodriguez)
Di la cara, no daba para más y yo ni siquiera sabia.
Toc, toc.
El amor, el miedo, la desconfianza, la dulzura, y un rubio tocaron mi puerta.
Me encontraron, aparentemente estaba jugando inconcientemente a las escondidas
desde hace un tiempo .
Y el renacer es parte del delirio entonces
y crecer y reencontrarme con las mariposas, parte del ensueño estúpido de ser adolescente.
Y el amar otra vez, una parte que había olvidado.
“...Mi casa ha sido tomada por las flores.
Traigan copas, traigan vasos al derrame de colores.
Mi casa ha sido tomada por las flores.
Vengan almas y retazos: voy a repartir canciones...”
(Silvio rodriguez)
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